El Email Marketing sigue siendo uno de los canales más potentes, rentables y versátiles que existen en el ecosistema digital. Si te dicen lo contrario, no te lo creas. Te están mintiendo sin piedad ninguna…
Pero es importante matizar que su valor va mucho más allá de “mandar correos a una lista”.
Cuando se trabaja con estrategia y propósito, el email se convierte en un canal directo, personalizable y medible dentro de tu estrategia de Marketing de contenidos que acompaña al usuario a lo largo de todo su recorrido: desde el primer contacto hasta la fidelización y la recompra.
Y, por eso, en este post vamos a ver qué es realmente el email marketing, qué beneficios puede aportar a tu negocio (no, no sirve solo para vender), qué tipos de correos existen, cómo construir una estrategia efectiva desde cero, qué elementos hacen que un email funcione… y cómo medir si lo que estás enviando merece la pena.
¡Vamos, que venimos cargaditos!
Si la definición que se viene a tu cabeza al hablar de email marketing se limita a “enviar correos promocionales”, estás viendo solo una parte del mapa.
El email marketing es una disciplina y un canal estratégico cuya función es crear, mantener y potenciar relaciones a través de mensajes enviados por email, con una intención clara y medible.
A diferencia de las publicaciones en redes sociales o la publicidad paga, el email te permite:
Y, ojo, que no es lo mismo que las newsletters…
Confundir email marketing con newsletters es común, pero ambos son solo piezas dentro del mismo universo.
Una newsletter es un formato de email, no el concepto completo.
¡Ah! Y el email marketing tampoco tiene nada que ver con el spam…
El spam son correos no solicitados que interrumpen al usuario sin consentimiento. El email marketing bien hecho se basa en consentimiento, valor y relevancia.
Y por eso, sigue siendo uno de los canales con mayor ROI.
A pesar del auge de nuevas plataformas, el email sigue liderando en términos de retorno de inversión comparado con otros canales digitales.
¿Por qué?
Porque cuando le hablas a alguien que ya te ha dado permiso para hacerlo, la receptividad y la conversión aumentan. Es lógica pura.
Pero, recuerda, el email marketing no está solo.
Es una palanca de conversión dentro de tu estrategia digital. Conecta tráfico y contenido con resultados tangibles, y actúa como un puente entre descubrimiento, educación, decisión y fidelización.
Vender es solo la punta del iceberg.
El verdadero valor del email marketing está en cómo acompaña a tu audiencia mientras sube por el embudo de conversión.
Mira todo lo que puede hacer por tu negocio:
Captación y nutrición de leads con valor
Antes de vender, necesitas nutrir a las personas que te conocen. El email te permite entregar contenido útil, educativo y progresivo que educa, establece confianza y mantiene viva la relación.
Segmentación avanzada
Una de las grandes ventajas del canal es que puedes segmentar por:
Y eso te permite personalizar cada mensaje según etapa y perfil.
Fidelización pre y postventa
Después de una compra, el email sigue trabajando:
Esto convierte clientes en seguidores fieles.
Posicionamiento y autoridad
Un flujo constante de contenido útil refuerza tu autoridad y posicionamiento. No solo vendes; enseñas, ayudas y aportas valor.
Comunicación automatizada y escalable
Si crees que automatizar empobrece la experiencia, piénsalo otra vez.
Cuando está bien diseñado, un flujo automatizado puede sentirse tan personalizado como un correo enviado manualmente.
Cada email tiene un propósito. Y tienes que conocerlos a fondo para poder enviar el mensaje correcto en el momento adecuado.
Newsletters
Son boletines periódicos que comparten:
Su objetivo: mantener engagement y construcción de comunidad.
PROMOCIONALES
Destinados a comunicar ofertas, descuentos o lanzamientos. Deben ser:
TRANSACCIONALES
Son los que acompañan acciones específicas:
Suelen tener tasas de apertura altas y son clave para la experiencia del cliente.
AUTOMATIZADOS
Incluyen secuencias como:
La ventaja: trabajan 24/7 sin intervención manual.
EMAILS “HUMANOS”
Son correos que parecen escritos por una persona real:
Son especialmente útiles para segmentos exigentes o sensibles.
Ahora que los conoces, repite con nosotros: “No vale quedarse solo con uno”
Una buena estrategia de email marketing no surge de la nada.
Esto no es ciencia infusa.
Pero sí hay 5 pasos básicos que van a guiarte para que no te dejes nada en el tintero. ¡Síguelos!
Define tus objetivos
¿Quieres captar leads? ¿Incrementar ventas? ¿Fidelizar clientes?
Cada objetivo cambiará el tipo de secuencia y la forma de medir resultados.
No todos los suscriptores buscan lo mismo. Clasifícalos por:
Esto te permite personalizar y aumentar la relevancia.
Diseña un calendario editorial realistaPlanifica qué enviarás y cuándo. Esto evita que los envíos sean improvisados o redundantes.
Define el tono y la estructura base de tus envíosTu voz debe ser consistente con tu marca:
Una vez lo tengas, reutiliza la fórmula con variaciones según objetivo.
Automatiza flujos clave sin sonar vacíoUna automatización no debe sonar fría o robótica. Diseña tus flujos pensando en:
Un email eficaz tiene varios componentes que no se improvisan.
Nunca. Never. Bajo ningún concepto.
¡Que ni se te pase por la cabeza dejar estos 4 puntos a la suerte!
ASUNTO:
Breve, directo y con gancho (de izquierda o de derecha, da igual, pero que pegue fuerte).
Es tu primera y más importante oportunidad de captar atención.
Preheader: tu segunda oportunidad
Describe brevemente lo que viene en el email. Debe complementar el asunto.
DISEÑO ADAPTADO A MÓVIL:
Más del 60 % de emails se abren en móvil, así que el diseño debe:
COPY:
Con ritmo, foco y CTA trabajado.
Recuerda, un buen copy tiene que:
PERSONALIZACIÓN:
Lo de “Hola [nombre]”, NO vale como personalización.
La personalización de verdad va por intereses, historial y comportamiento, no solo por campos automáticos.
Si no revisas a conciencia estas 4 joyitas de aquí abajo, tienes todas las de perder:
Indica cuán atractivo es tu asunto. Si baja, revisa tu propuesta o lista.
Cuántos clican respecto a los que abren. Es señal de relevancia y copy.
No todos los clics compran al instante, pero pueden iniciar un recorrido que termina en conversión.
Una lista sana es más valiosa que una grande. Si aumentan las bajas, revisa frecuencia y relevancia.
¿Y qué hacer cuando tus métricas se estancan?
¡Y a seguir!
Ya lo has visto…
Si lo diseñas con propósito, lo mides con criterio y lo integras con tu estrategia de Marketing de contenidos con naturalidad (sin forzar y sin obsesionarte con las frecuencias, por favor), el email marketing deja de ser un canal más para convertirse en uno de los más rentables.
¿Necesitas una ayudita? ¡Empezamos cuando quieras!