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A/B testing: qué es, cómo hacerlo bien y por qué puede mejorar tus conversiones más de lo que crees

Culpable... Marta Lobo

En el corazón de todo marketer que aspira a ver crecer su estrategia digital palpita la misma pregunta: ¿cómo sabemos que lo que hacemos funciona? 

 

Si tu respuesta se basa en opiniones, intuiciones o “sensaciones generales”… Todo mal.

Tienes un agujero en el bolsillo por el que se cuelan día sí, día también,  dinero, oportunidades y tiempo. 

 

Y no lo vas a arreglar con aguja e hilo. Necesitas A/B testing: una metodología basada en datos que te permite comparar dos versiones de algo para saber cuál convierte mejor.

Que sí, que seguro que te suena, pero ¿sabes llevarla a la práctica cómo debe ser?

 

No te asustes… No es ninguna ciencia oculta, ni exige una capacidad analítica extrema. Lo que requiere es método, disciplina y una mentalidad de mejora continua.

 

Venga, vamos a profundizar en qué es, cómo hacerlo bien, dónde aplicarlo y por qué puede ser una de las palancas más rentables de tu embudo de conversión.

 

Qué es el A/B testing (y qué no es, aunque lo digan por ahí)

Empecemos por lo básico, pero con claridad: el A/B testing es una prueba comparativa controlada entre dos versiones de un elemento para determinar cuál genera mejores resultados. 

 

Puede ser tan simple como dos botones con distinto color o tan estratégico como dos páginas de aterrizaje completas. 

 

Pero lo que sí es y lo que no es suele dar lugar a cierta controversia. Así que, aquí estamos nosotros para poner los puntos sobre las íes…

 

Lo que SÍ es A/B testing

  • Comparar dos versiones de un mismo elemento (A vs. B).
  • Medir cuál produce mejores resultados según una métrica definida (conversiones, clics, leads, etc.).
  • Sustentar decisiones en datos reales, no en opiniones.

 

Lo que NO es A/B testing

  • Probar por probar sin un objetivo claro.
  • Cambiar múltiples variables a la vez y luego intentar deducir cuál fue la causa del cambio.
  • Una excusa para hacer cambios sin estrategia.

 

Llegados a este punto, creemos necesario aclarar la diferencia entre A/B testing y multivariante.

Mientras que el A/B testing compara dos versiones completas de un elemento, el test multivariante prueba múltiples combinaciones de varios elementos al mismo tiempo.

 

Para que lo entiendas mejor:

  • Usa A/B testing cuando quieres validar una hipótesis clara.
  • Usa multivariante cuando el objetivo es entender el impacto de múltiples variables combinadas (y tienes suficiente tráfico para que las pruebas sean significativas, claro).

 

El A/B testing es una herramienta de validación estratégica, no un juego de azar visual. Empieza siempre con una pregunta y termina con una lección aprendida.

 

Por qué el A/B testing es clave en cualquier estrategia digital

No importa el sector o el tamaño de tu proyecto. Donde hay interacción con usuarios, el A/B testing tiene valor.

 

Mira:

  • Decisiones basadas en datos reales

En lugar de confiar en tu instinto o en lo que “parece que podría funcionar”, el A/B testing te dice qué funciona de verdad. Y eso lo cambia todo. Desde la forma en que escribes un título hasta el copy de una página completa.

 

  • Impacto directo en la conversión

Las pequeñas mejoras en elementos clave (como un CTA, un formulario o una imagen) pueden traducirse en incrementos porcentuales significativos de conversión, que a su vez significan mejor experiencia de usuario, más leads, ventas o suscriptores, sin necesidad de gastar ni euro más en tráfico.

 

  • Detectar puntos de fuga en procesos clave

Checkout largos, formularios que nadie completa, landings que reciben clics pero no convierten… El A/B testing te permite descubrir exactamente dónde se cae el usuario y qué cambios lo mantienen dentro del embudo.

 

  • Validar ideas antes de invertir

Imagina que quieres rediseñar toda tu página de producto. Antes de invertir recursos, puedes comprobar versiones y ver cuál funciona mejor. Esto reduce el riesgo y asegura que:

  • No desperdicias recursos.
  • No tomas decisiones basadas solo en opiniones internas.
  • Alineas innovación con resultados medibles.



Y no. El A/B testing no es un lujo para grandes empresas. Es una práctica esencial para cualquier proyecto que quiera crecer de forma metódica y eficiente.



Dónde aplicar A/B testing para obtener resultados concretos

La belleza del A/B testing es que puedes aplicarlo en múltiples puntos de tu estrategia, no solo en un botón.

Vamos con algunos ejemplos bajados a tierra:

 

  1. CTAs (Call to Action)
  • Texto del CTA: “Comprar ahora” vs. “Consigue tu descuento”.
  • Color y tamaño.
  • Ubicación en la página.

Ejemplo: Un CTA rojo que capta más clics que uno verde al estar ubicado justo después de un testimonio.

 

  1. Formularios
  • Número de campos.
  • Posible división en pasos.
  • Posición del formulario en la página.

Aplicación típica: reducir los campos de 5 a 3 puede aumentar la tasa de envío porque el usuario percibe menor fricción.

 

  1. Páginas de producto o servicios
  • Tratamiento de imágenes.
  • Orden de la información.
  • Argumentos de valor vs. beneficios racionales.

Ejemplo: Mostrar testimonios arriba vs. abajo puede cambiar el nivel de confianza.

 

  1. Landing pages para campañas
  • Titulares y subtítulos.
  • Promesas clave y ofertas.
  • Elementos visuales y de prueba social.

Nota: Estos tests suelen ser de los más productivos porque las landings están diseñadas para una sola acción.

 

  1. Emails
  • Asunto del email.
  • Estructura de contenido.
  • Llamadas a la acción y enlaces.

Ejemplo: En una campaña de re-engagement, prueba diferentes asuntos para ver cuál genera mayor apertura.

 

  1. Ejemplos según tipo de negocio
  • Ecommerce: páginas de carrito, upsells, cross-sells.
  • B2B/servicios: formularios de contacto, CTAs para demo.
  • Edu/Newsletter: asuntos, estructura de secciones, frecuencia.

 

¿Lo ves? Es simple…Donde hay interacción con un usuario, hay una oportunidad de A/B testing. Y no te confundas, el desafío no es encontrar dónde testear. Es elegir qué testear primero y con qué criterio.

 

Cómo diseñar un A/B test paso a paso (sin liarte)

Preparar un A/B test no debería darte dolor de cabeza. 

 

Así que, deja la caja de Paracetamol guardadita, que vamos a contarte como puedes ejecutar pruebas con método y sin errores que te lleven a conclusiones equivocadas.:

 

  1. Define el objetivo (hipótesis)

Antes de cambiar algo, pregúntate:

  • ¿Qué quiero mejorar?
  • ¿Por qué creo que este cambio lo hará?

Este proceso se llama formular una hipótesis.

 

  1. Elige la variable a testar (una por test)

No mezcles variables en una misma prueba. Por ejemplo:

Incorrecto: Cambiar el color del botón + el texto al mismo tiempo

Correcto: Testea primero el texto, después el color.

 

  1. Divide el tráfico correctamente

Tu audiencia se divide en dos (o más) grupos equivalentes para que la comparación sea justa. Eso se gestiona automáticamente en plataformas de testeo, pero es importante entenderlo.

 

  1. Establece una duración mínima

Un test no puede durar “lo que me apetece”. Debe tener:

  • Suficiente tráfico
  • Tiempo suficiente para superar variaciones estacionales (día, noche, fin de semana…)

No lo detengas antes de tiempo solo porque “parece aburre un poco ya, ¿no?”.

 

  1. Mide los resultados con criterio

Usa herramientas estadísticas para saber si la diferencia es real o solo ruido.

 

Hacer un test sin una estructura así es como lanzar una moneda al aire y esperar que aterrice siempre de cara. Método ante todo, please.

 

Errores frecuentes al hacer A/B testing

Incluso con buena voluntad, muchos tests fallan porque no se planifican bien. 

Así que, marchando una de errores comunes:

 

  • Probar sin objetivo claro

Si no sabes qué estás validando, cualquier resultado es irrelevante.

Solución: Define siempre una hipótesis.

 

  • Cambiar demasiadas cosas a la vez

Si modificas varias cosas en un test, no sabrás qué variable produjo el efecto.

Solución: Testea una variable por prueba.

 

  • Detener el test demasiado pronto

Los primeros datos pueden ser engañosos.

Solución: Respeta la duración mínima predefinida.

 

  • No tener una muestra representativa

Si tu volumen de tráfico es bajo, los resultados no serán confiables.

Solución: Asegúrate de tener suficiente tráfico antes de testear.

 

  • Analizar los datos sin contexto

Una métrica aislada puede esconder otra historia.

Solución: Complementa siempre con analítica (tiempos, fuentes de tráfico, comportamiento).

 

Y un tip extra por aquí: Para evitar errores (en A/B testing y en cualquier cosa), hay que entender por qué ocurren y construir una disciplina que los elimine. No hay más secreto.

 

Cómo interpretar los resultados de un A/B testing

Vale, ya ha terminado el test…

¿Y ahora qué?

Pues necesitas saber qué hacer con los datos:

 

¿Qué significa una diferencia estadísticamente significativa?

Significa que el resultado observado es muy poco probable que sea aleatorio. Aquí es cuando puedes decir con confianza que una versión (A o B) “gana”.

 

¿Y si los resultados son parejos?

Puede significar que:

  • La diferencia real es pequeña.
  • La variable testada no era la adecuada.
  • Necesitas más tráfico o más tiempo.

¿Y qué puedes hacer si te pasa esto? Fácil… Repite el test con ajustes o cambia de variable.

 

Cuándo vale la pena aplicar el cambio

Si hay significancia estadística y el impacto es relevante para tus objetivos (más leads, más ventas…), sí aplica el cambio.

 

Cómo documentar los aprendizajes

Deja por escrito:

  • Hipótesis.
  • Resultado.
  • Conclusión.
  • Próximos pasos.

Y así crearás un historial de conocimiento muy top para tu equipo.

 

Interpretar datos correctamente convierte pruebas puntuales en aprendizajes duraderos y accionables. ¡Todo son ventajas!

 

El A/B testing como parte de tu estrategia de mejora continua

 

A_B testing

 

El A/B testing no es un disparo aislado. Es una filosofía de trabajo en una estrategia digital que apuesta por la mejora continua.

 

¿Por qué no puedo utilizarlo de vez en cuando como una táctica aislada?

Porque el entorno digital cambia: comportamiento de usuarios, dispositivos, contextos, estacionalidades… La rueda no deja de girar y todo evoluciona.

Así que, no basta con una gran optimización de higos a brevas: necesitas ciclos constantes de prueba y mejora.

 

Y el mejor punto de apoyo para eso es crear una cultura de prueba-aprendizaje en tu equipo:

  • Documenta cada test.
  • Comparte resultados y aprendizajes.
  • Involucra a tu equipo en la formulación de hipótesis.
  • Haz de cada test un paso hacia una toma de decisiones con datos.

 

Aquí la fórmula del éxito (la de Coca-Cola para otro día…):

A/B testing + analítica + feedback = crecimiento real

 

Y no hay más. 

Es la única forma de avanzar con confianza, aprender de cada cambio y optimizar con método. 

Al final, la pregunta que nos queda es: ¿Quieres convertir más, pero sin gastar más? 

Pues va siendo hora de sentarnos un rato para ver tu caso…

 

hablamos de estrategias digitales