Inbound marketing, marketing de contenidos y transformación digital. Esmartia

Account Based Marketing: qué es y cómo crear una estrategia para captar cuentas B2B

Escrito por Marta Lobo | 18-dic-2019 14:18:32

Pasa en muchas empresas B2B: generan leads… pero no generan oportunidades.

Mucho formulario.

Mucho contacto.

Mucho “interés”.

Pero cuando miras el pipeline… poca chicha.

¿Qué está pasando? Están jugando a volumen cuando su negocio pide precisión.

En ese punto, la estrategia digital debería acoger con los brazos abiertos el Account Based Marketing (ABM). Y abrazarlo como un cambio bastante serio de enfoque: dejar de hablarle a “todo el mercado” para empezar a trabajar cuentas concretas que sí tienen sentido para tu negocio.

La calidad tiene que primar sobre la cantidad.

En este post vamos a ver qué es exactamente el Account Based Marketing, cuándo tiene sentido aplicarlo, qué tipo de estrategia encaja contigo y cómo montarlo paso a paso sin caer en el típico “vamos a hacer ABM” que luego no pasa de propuesta en la reunión del lunes por la mañana...

¡Adelante!

Qué te llevas de esta guía:

  • Qué es el Account Based Marketing y cuándo tiene sentido usarlo.
  • Cómo elegir entre ABM one-to-many, one-to-few y one-to-one.
  • Cómo definir cuentas objetivo, decisores, canales y activación.
  • Qué campañas funcionan mejor en una estrategia ABM B2B.
  • Qué métricas mirar para medir oportunidades, pipeline y negocio real.
  • Un prompt práctico para saber si ABM encaja en tu empresa.

 

Qué es el Account Based Marketing y cuándo tiene sentido usarlo

El Account Based Marketing suena bien. Muy bien, de hecho. Pero también se usa mal. Mucho.

Así que vamos a ver el tema en profundidad (pero rapidito, al turrón).

El Account Based Marketing (ABM) es una estrategia de marketing B2B en la que en lugar de trabajar con leads individuales, trabajas con cuentas objetivo (empresas concretas).

Es decir:

  • No captas contactos al azar.
  • Seleccionas empresas.
  • Identificas decisores.
  • Y activas acciones personalizadas para impactarlas.

Así marketing y ventas dejan de ir por separado y trabajan como un solo equipo. En lugar de generar demanda general, trabajas demanda específica.

 

¿Cuándo tiene sentido usar ABM?

No es para todo el mundo. Y eso hay que decirlo.

Solo tiene sentido cuando:

  • Tu ticket medio es alto.
  • Tu ciclo de venta es largo.
  • Hay varios decisores en la compra.
  • No te vale “cualquier lead”.
  • Necesitas calidad por encima de cantidad.

Si tu negocio vive de volumen rápido, probablemente el ABM no sea tu primera palanca. Pero si estás en B2B con ventas complejas, ahí ya sí tienes que planteártelo muy en serio.

Porque el ABM no es una técnica. Es una forma de enfocar tu captación: menos dispararos a ciegas y más foco.

 

Qué tipo de estrategia de Account Based Marketing encaja mejor según tu negocio

No hay un único ABM. Hay niveles. Y elegir mal es bastante habitual.

Porque puedes intentar hacer one-to-one… cuando en realidad necesitas algo más escalable, por poner un ejemplo básico.

Vamos a verlo mejor:

One-to-many

  • Muchas cuentas.
  • Personalización baja-media.
  • Uso intensivo de automatización.

Ideal si quieres escalar sin perder del todo el foco.

One-to-few

  • Agrupas cuentas similares.
  • Creas campañas específicas por cluster.
  • Ajustas mensaje según segmento.

Punto intermedio (muy potente).

One-to-one

  • Pocas cuentas.
  • Máxima personalización.
  • Trabajo muy cercano entre marketing y ventas.

Ni una sola carta a volumen. Aquí se apuesta todo a precisión.

 

¿El secreto para elegir bien? Fácil… El mejor tipo de ABM para ti es el que puedas ejecutar bien con tus recursos.

 

Cómo crear un plan de Account Based Marketing paso a paso

Cuidado aquí, porque en este punto se caen muchas estrategias se caen. Y se caen porque la idea suele estar clara… pero la ejecución no tanto.

Vamos a ordenarlo para que no te pase:

 

1. Definir cuentas objetivo

Aquí no vale “empresas que nos interesan”.

Tienes que definir:

  • Sector.
  • Tamaño.
  • Ubicación.
  • Potencial.
  • Encaje real con tu servicio.

 

2. Identificar stakeholders

En B2B no compra una persona, ya lo sabes…

Compran:

  • Decisores.
  • Influenciadores.
  • Usuarios.

Así que, necesitas entender:

  • Roles.
  • Pains.
  • Objeciones.

 

3. Elegir tipo de ABM

No es lo mismo trabajar 20 cuentas que 500. Luego, como te decíamos antes, tienes que tomar una decisión:

  • one-to-many.
  • one-to-few.
  • one-to-one.

 

4. Definir activación

Aquí entra todo:

 

5. Definir métricas

No midas leads. Lo que tienes que medir es:

  • Engagement por cuenta.
  • Reuniones.
  • Oportunidades.
  • Pipeline.

Y así se conecta con el negocio real.

Plantilla maestra

Te dejamos una Mini plantilla de plan ABM:

Bloque Qué debes definir
Cuentas objetivo sector, tamaño, país, potencial
Stakeholders roles, pains, objeciones
Tipo de ABM one-to-many / one-to-few / one-to-one
Activación LinkedIn, email, contenido, ads, outreach
Métricas engagement por cuenta, reuniones, oportunidades, pipeline

 

Y también un Mini prompt para saber si ABM encaja en tu empresa

Mini-prompt
Actúa como consultor de marketing B2B. Analiza si mi empresa debería usar Account Based Marketing. Mi contexto es: [tipo de empresa], [ticket medio], [duración del ciclo comercial], [número de decisores], [canales actuales], [objetivos]. Devúelveme: 1) si ABM tiene sentido o no, 2) por qué, 3) qué tipo de ABM encajaría mejor y 4) qué señales revisar antes de ponerla en marcha.

 

Y ahora que hemos dejado esto atado, seguimos, que todavía queda chicha que tienes que saber…

 

Qué campañas y canales funcionan mejor en Account Based Marketing

Es un error pensar que hay “canales de ABM”. Lo que sí hay son canales bien usados para impactar cuentas concretas.

La diferencia está en cómo los usas:

Canal Cuándo usarlo Qué aporta
LinkedIn Ads Awareness y consideración. Visibilidad por cargo y cuenta.
Email personalizado Contacto directo. Conversación y respuesta.
Landings específicas Cuentas prioritarias. Personalización y conversión.
Retargeting Cuentas ya impactadas. Refuerzo del mensaje.

 

Vamos a verlos uno a uno:

 

LinkedIn Ads

Clave en ABM.

Permite:

  • Segmentar por empresa.
  • Impactar roles concretos.
  • Generar awareness en cuentas objetivo.

Muy potente en marketing B2B.

 

Email personalizado

Aquí es donde empieza la conversación real. Pero no hablamos de newsletters. Hablamos de mensajes trabajados, con contexto y foco.

 

Landings específicas

Para cuentas de interés, puedes crear:

  • Páginas personalizadas.
  • Propuestas adaptadas.
  • Contenido específico.

¡Sube muchísimo la conversión!

 

Retargeting

Fundamental en ABM.

Refuerza:

  • Mensajes.
  • Impacto.
  • Recuerdo.

Las estrategias de retargeting en B2B son primordiales…

Y ahora que hemos revisado uno a uno los canales, decirte que el canal en sí no es lo más importante.

Lo más importante es que el mensaje esté pensado para la cuenta.



Cómo medir si tu estrategia de Account Based Marketing está funcionando

Si mides ABM como inbound marketing… te vas a frustrar. Tienes que sacarte de la cabeza eso de “generar más leads sea como sea” y centrarte en generar oportunidades. He ahí el quid de la cuestión.

Así que, olvídate de:

  • Tráfico.
  • Formularios.
  • Volumen de leads.

Y empieza a mirar hacia otros sitios:

 

1. Engagement por cuenta

No pierdas el tiempo en medir cuánta gente interactúa contigo. Lo que tienes que constatar es si las cuentas que te interesan están prestando atención.

Porque en ABM no quieres tráfico… quieres señales.

¿Qué tienes que mirar exactamente?

  • ¿Las empresas objetivo visitan tu web?
  • ¿Consumen contenido (posts, casos, landings)?
  • ¿Interactúan con tus campañas en LinkedIn?
  • ¿Abren o responden emails?

Pero ojo, no te quedes en el dato superficial.

Lo importante es detectar patrones:

  • Cuentas que repiten visitas.
  • Varias personas de la misma empresa interactuando.
  • Picos de actividad tras una acción concreta.

Eso no es engagement. Eso es interés real en proceso de maduración.

 

2. Reuniones generadas

Aquí es donde el ABM deja de ser marketing y empieza a ser negocio. Porque una cosa es impactar y otra muy distinta es conseguir conversación.

¿Qué deberías analizar?

  • Número de reuniones por cuenta objetivo.
  • Ratio de respuesta a outreach (email, LinkedIn…).
  • Tiempo que tardas en conseguir la primera conversación.

Pero hay algo más importante que el volumen: La calidad de la reunión

No es lo mismo hablar con alguien que solo tiene curiosidad que con alguien con poder de decisión.

Si estás generando reuniones pero no con los perfiles adecuados, tu ABM está flojo en segmentación o en mensaje.

 

3. Oportunidades creadas

En este punto muchas estrategias ABM se quedan a medias.

Porque puedes tener engagement y reuniones, pero si eso no se convierte en oportunidades… lo que también tienes es un problema.

Aquí debes mirar:

  • Cuántas reuniones pasan a oportunidad real.
  • Qué tipo de cuentas generan más oportunidades.
  • En qué fase se caen.

Y, sobre todo, ¿por qué no avanzan?

  • ¿Falta encaje?
  • ¿Mensaje mal planteado?
  • ¿Timing incorrecto?

El ABM tiene que abrir las puertas correctas.

 

4. Pipeline generado

Aquí ya no hablamos de marketing.
Hablamos de dinero.

El pipeline es la suma de oportunidades con potencial real de convertirse en ventas.

👉 ¿Qué deberías analizar?

  • Valor total del pipeline generado por ABM.
  • % del pipeline total que viene de cuentas objetivo.
  • Comparativa con otros canales (inbound, outbound…).

Pero hay una clave que mucha gente pasa por alto: el tipo de pipeline.

No es solo cuánto generas. Es qué tipo de oportunidades estás generando.

  • ¿Más grandes?
  • ¿Más cualificadas?
  • ¿Con mejor encaje?

Si la respuesta a estas 3 preguntas es sí, el ABM está funcionando.

 

5. Velocidad de avance

Casi nadie lo mide bien. El ABM no solo debería mejorar qué oportunidades generas, sino también la forma en que avanzan dentro del funnel.

Preguntas clave que tienes que hacerte:

  • ¿Las cuentas ABM avanzan más rápido que el resto?
  • ¿Se reducen los tiempos entre fases?
  • ¿Hay menos bloqueos en el proceso comercial?

Porque cuando trabajas con cuentas bien elegidas, mensajes relevantes y contexto claro, todo fluye más.

Y eso se traduce en:

  • Ciclos de venta más cortos.
  • Menos fricción.
  • Decisiones más rápidas.

 

Ahora sí lo ves, ¿verdad? El ABM no se mide en volumen. Se mide en negocio.

 

Quizás ahora estés pensando que salir de la teoría y poner en marcha una estrategia de Account Based Marketing te queda algo grande.

No te preocupes, si lo necesitas, te ayudamos a definir cuentas objetivo, activar campañas personalizadas y alinear marketing y ventas para captar oportunidades de más valor con ABM.